Resumen:
La inclusión digital en la educación superior requiere un enfoque integral que contemple acceso, uso significativo y bienestar emocional. ResumenDesde 2020, la educación superior ha enfrentado cambios significativos por factores tecnológicos, culturales y biológicos. La inclusión digital es clave para repensar el derecho a la educación, considerando acceso, uso significativo y sostenibilidad emocional. En 2024, el 77,4% de los estudiantes valoró positivamente sus recursos tecnológicos y el 81,3% se sintió competente en habilidades digitales. El 76% prefirió modalidades de cursado combinadas, valorando la flexibilidad en su educación. Un 74% cree que graduarse mejorará sus oportunidades laborales, pero solo el 21% considera importante graduarse en tiempo y forma. El 67,8% experimenta ansiedad o frustración, y el 70,9% se siente cansado frecuentemente. La inclusión digital debe abordar la diversidad funcional y garantizar condiciones equitativas para todos los estudiantes. Dimensión tecnológicaEl 77,4% del estudiantado considera adecuados sus recursos tecnológicos. El 81,3% se siente competente en el uso de entornos virtuales. Persisten brechas: 18,7% tiene limitaciones en el uso de dispositivos en el hogar. Dimensión culturalEl 76% prefiere modalidades de cursado combinadas. El 93,5% valora positivamente la posibilidad de elegir la modalidad de cursado. Dimensión económicaEl 74% sostiene que graduarse mejorará sus posibilidades laborales. Solo el 21% considera importante graduarse en el tiempo previsto.Dimensión emocionalEl 67,8% experimenta ansiedad o frustración semanalmente. El 22,2% se siente cansado diariamente y el 15,7% reporta trastornos del sueño a diario. Un 13% enfrenta dificultades visuales, auditivas o motrices que afectan su experiencia educativa.